Tener un Olivo con hojas amarillas es un síntoma que no debe pasarse por alto, y puede deberse a múltiples causas, a veces difíciles de identificar.
En este post vamos a intentar ayudarte a sabe qué está provocando que las hojas de tu olivo se pongan amarillas y se caigan, para poder actuar lo más rápido posible y de la manera más efectiva.
Si ves hojas amarillas en tu árbol o debajo de él, es una señal de que tenemos que tomar acción.
¿Por qué se ponen amarillas las hojas del Olivo?
El problema de las hojas amarillas en un olivo es una señal de que nuestro árbol necesita algún tipo de cuidado y atención.
Este problema, está causado principalmente por una deficiencia de nutrientes en el sustrato, o que nuestro árbol de tiene alguna enfermedad.
Aunque puede ser por otras causas, estas son las 2 principales que vamos a intentar resolver para que puedas curar a tu olivo.
¿Qué hay que hacer cuando las hojas se ponen amarillas?
Lo primero que tenemos que hacer es realizar un análisis foliar, observar si la hoja amarilla, tiene color amarillo de manera uniforme, y cubriendo toda la hoja ( de manera homogenea ), o si sólo ha empezado a amarillear por los bordes, o por algunas zonas, o en forma de manchas amarillas.
Además, revisa el envés de las hojas en busca de manchas, hongos o pequeños insectos lo que nos puede revelar la presencia de alguna enfermedad o plagas.
Hojas completamente amarillas – Falta de nutrientes
Si vemos en el suelo más hojas amarillas, y comprobamos en el árbol, que las que no están completamente amarillas no se desprenden fácilmente, estamos ante una deficiencia en nutrientes.
También tenemos que verificar que el problema de hojas amarillas está afectando sólo a las hojas viejas del olivo.
Hojas con zonas amarillas – Enfermedad
Si las hojas tienen zonas amarillas, comprueba si se caen fácilmente del árbol al tocarlas, y si hay hojas en el suelo que no estén completamente amarillas (Pueden tener partes marrones y verdes).
Comprobamos si el problema afecta a hojas nuevas y a hojas viejas, y sobre todo sobre el interior y parte baja del árbol.
Sí afecta tanto a hojas nuevas como viejas, es muy posible que nuestro árbol de olivo esté enfermo.
Otras causas de Hojas amarillas
Otras posibles causas son un exceso de riego o encharcamiento, que puede provocar la pudrición de las raíces de tu árbol.
¿Cómo saber si un olivo tiene exceso de agua?
Las hojas mostrarán un aspecto blando al tácto. El exceso de riego puede provocar moho, y algunos tipos de hongos, y normalmente el crecimiento del árbol se vuelve más lento.
¿Cuántas veces se debe regar un olivo?
La frecuencia de riego de un olivo depende de varios factores como el clima, el tipo de suelo, la edad del árbol y si está plantado en tierra o en maceta. Aquí te doy una orientación general:
Olivo plantado en tierra
- En climas secos o durante el verano: cada 10-15 días si no llueve, asegurando un riego profundo.
- En invierno: normalmente no necesita riego, salvo que haya sequía prolongada.
Olivo en maceta
- Primavera y verano: cada 7-10 días, controlando que la tierra no esté constantemente húmeda.
- Otoño e invierno: cada 15-20 días o menos, solo cuando el sustrato esté seco.
Solución a falta de nutrientes
En caso de deficiencia nutricional, puede ser necesario aplicar fertilizantes ricos en nitrógeno o quelatos de hierro, según el nutriente en falta.
Solución a Enfermedades o Plagas
Ante la presencia de hongos como el repilo, es recomendable realizar una poda de limpieza para mejorar la ventilación del árbol y aplicar fungicidas ecológicos.
Si se detectan plagas, se puede recurrir a tratamientos ecológicos dependiendo del grado de infestación. Plagas como la cochinilla y el repilo, reducen la capacidad del árbol para absorber nutrientes
Observa el resultado del tratamiento
En todos los casos, es importante actuar con rapidez y mantener una observación constante para verificar que el olivo responde positivamente a nuestro tratamiento.
El color amarillento en las hojas del olivo suele ser el resultado de un desequilibrio en las condiciones de cultivo o de una respuesta directa a factores ambientales adversos.
Entre las causas más habituales se encuentran el exceso o la falta de riego, suelos mal drenados que provocan asfixia de las raices, deficiencias de nutrientes como el nitrógeno o el hierro, y cambios bruscos de temperatura. También pueden influir enfermedades fúngicas o plagas como la cochinilla y el repilo.
Observar con atención el aspecto general del olivo es el primer paso para encontrar una solución.

