Cultivo del Granado

granadas en árbol de granado

¿Qué es el granado?

El granado (Punica granatum) es un árbol frutal caducifolio que puede alcanzar alturas de hasta 5 metros. Su tronco es retorcido, con una corteza delgada y agrietada de color grisáceo. Las ramas suelen ser espinosas y presentan una estructura muy ramificada.

Las hojas del granado son simples, generalmente opuestas o subopuestas, de forma lanceolada u oblonga, con un margen entero. Tienen un color verde brillante en el haz y son más mates y ligeramente amarillentas en el envés. Estas hojas son caducas, aunque algo coriáceas.

Durante la primavera y el verano, el granado produce flores llamativas de color rojo anaranjado. Estas flores son grandes, solitarias o se agrupan en pequeños racimos, con un cáliz carnoso y persistente, y una corola formada por entre cinco y ocho pétalos.

La Granada

Fruta granada

La Granada es el fruto del granado, es una baya esférica de color rojo característico y de cáscara coriácea que alberga numerosas semillas rodeadas de una pulpa jugosa y comestible, de sabor dulce a ligeramente ácido. La granada es apreciada tanto por su valor nutricional como por sus usos culinarios y medicinales. ​

Originario de la región que se extiende desde Irán hasta el Himalaya, el granado se ha cultivado desde la antigüedad en toda la cuenca mediterránea y otras regiones del mundo. Es una especie resistente que se adapta a diversos tipos de suelo y climas, prefiriendo áreas con veranos calurosos e inviernos suaves.

Condiciones de cultivo del granado

El granado es un árbol frutal que destaca por su adaptabilidad a diversos entornos, vamos a ver ciertas condiciones para poder optimizar su crecimiento y producción de frutos de calidad.​

Clima

Este árbol prospera en climas subtropicales y tropicales, siendo ideales las regiones con inviernos frescos y veranos cálidos y secos. Las temperaturas óptimas para su desarrollo oscilan entre 18°C y 30°C. Aunque puede tolerar temperaturas de hasta -10°C, las heladas tardías pueden dañar las flores y afectar la producción de frutos.

Suelo

El granado es poco exigente en cuanto al tipo de suelo, pero prefiere aquellos que son ligeros, permeables, profundos y frescos. Los suelos alcalinos le son favorables y, aunque soporta bien la sequía, un adecuado suministro de agua mejora la calidad y cantidad de los frutos.

¿Cuánta luz necesita?

Para un crecimiento óptimo y una buena producción de frutos, el granado requiere una exposición completa al sol, con al menos seis horas diarias de luz solar directa.

¿Cuántas veces regar un granado?

Aunque el granado es un árbol resistente a la sequía, un riego moderado durante los períodos de crecimiento y fructificación favorece una mayor producción y calidad de los frutos. Es esencial evitar el encharcamiento, ya que puede provocar problemas radiculares.

Poda del granado

La poda es una práctica esencial para garantizar la salud y productividad del granado. A través de una poda adecuada, se mejora la estructura del árbol, se favorece la producción de frutos de calidad y se previenen enfermedades.

Tipos de poda

Poda de formación

Es la que realizamos en los primeros años del árbol con el objetivo de establecer una estructura sólida y equilibrada.

Buscamos formar un árbol con 3 o 4 ramas principales bien distribuidas, eliminando brotes que crezcan hacia el interior o que se crucen, y los chupones que crezcan totalmente verticales que no nos interesen.

Poda de producción

Esta es la poda que realizamos para conseguir las mejores granadas.

Una vez que el árbol ha alcanzado la madurez, esta poda se centra en mantener su forma y en eliminar chupones, ramas secas o enfermas, y aquellas que crezcan hacia el interior, permitiendo una mejor penetración de luz y aire.

Poda de rejuvenecimiento

Aplicada en árboles envejecidos o con baja producción, consiste en la eliminación de ramas viejas o deterioradas para estimular el crecimiento de nuevas ramas productivas.

Época de poda

Como en otros árboles, saber cuándo podar el granado es fundamental para no dañarlo.

La poda principal se realiza preferiblemente después de la cosecha, el mejor mes suele ser entre octubre y noviembre, o al final del invierno, antes de la brotación primaveral. Es fundamental evitar periodos de heladas para prevenir daños en el árbol.


Atribución imágenes:

Foto de Tal Surasky en Unsplash